Jesús Humerez Oscori
La lógica del ayllu y la del capitalismo: Poder Kolla. De Jesús Humerez Oscori*

Hace más de un mes, el 19 de m ayo, en la carrera de Sociología de la UPEA, se realizó la conferencia sobre Microempresas y Emprendimientos Kollas, organizada por el Centro de Estudiantes de Sociología y el Movimiento Indianista Katarista (MINKA). En tal ocasión se escucharon ideas muy provocadoras, en especial las que comento en el presente artículo. Los expositores fueron: Dr. Fernando Untoja (Economista y líder del Movimiento Ayra), Sixto Oscori Mamani (Ex presidente de los Microempresas de Muebles y Gerente General de Muebles Sisuka), Lic. German Guaygua (Sociólogo e investigador) y Carlos Macusaya (Representante del MINKA).
En la UPEA se debe constituir una intelectualidad aymara y un escenario de reflexiones continuas como la que pudimos escuchar en aquella ocasión, ello porque hasta hoy El Alto, y por ende la UPEA, es visto de modo racista y discriminador desde el pensamiento darwinista social, como espacio carente de expresión intelectual. Por ello, los pensadores de la casta blancoide raras veces dan un paseo por nuestra ciudad y universidad. Hablan de nosotros, pero no con nosotros. Por ello me parece destacable aquella conferencia[1], pues se trató de nosotros y entre nosotros. Me gustaría reflexionar sobre cuatro elementos principales de la exposición del Dr. Fernando Untoja y del Hno Sixto Oscori Mamani, luego finalizar con reflexiones y tareas de la juventud kolla.
El primer elemento, es la concepción katarista de Fernando Untoja sobre la estructura social y las estructuras mentales. En su lectura, en Bolivia se yuxtaponen tres estructuras, la del ayllu, la del feudalismo y la del capitalismo. Según Untoja, el Ayllu funciona a partir de un principio: la lógica de
la rivalidad, por eso si un aymara en El Alto construye su casa de 5 pisos, su vecino construye de 7 pisos; es decir, rivalizan y esto es algo que se puede observar en las fiestas en pueblos y ciudades Kollas. La estructura feudal, como lógica, se observa en el nepotismo, compadrazgo, clanes familiares; aquí no funciona la capacidad ni la eficiencia sino la relación de cercanía y parentesco. En el capitalismo funciona la lógica de la competencia. Estas tres estructuras colisionan, se yuxtaponen y se articulan en distintos aspectos, desde la mirada katarista. Empero, esta mirada de la formación social Boliviana, no es investigada por los marxistas dogmáticos, ya que para los mismos sólo existe el capitalismo y las clases sociales, pero no existen los indios, ni los kollas y peor aún la lógica del ayllu.
El segundo elemento, es lo que Untoja llama Metamorfosis del Ayllu. Esta metamorfosis se da en lo que erróneamente se llama economía informal o economía popular y está determinada por la articulación de la lógica de la rivalidad del Ayllu[2] y la lógica de la competencia del capitalismo. Esto da lugar a un proceso de acumulación del Capital Comercial que pasará a ser Capital Productivo y, con ello, se dará la constitución de la Burguesía Aymara. O sea, los comerciantes aymaras que hoy por hoy se extienden por toda Bolivia y se expanden a nivel internacional (están en Yacuiba, Arica, hasta llegar a China), son una preburguesía o el germen de una burguesía. La estructura feudal es la que impide una articulación plena entre la lógica del Ayllu y la lógica de la competencia, y está más concentrada en el Estado.
Para Untoja en Bolivia ha dominado y domina una oligarquía y no una burguesía. La casta blanco mestiza no logró constituir una burguesía. El reto histórico de los Kollas (aymara-quechuas) es constituir una Burguesía Nacional transformando el capital comercial que están acumulando en capital productivo. La formación de un banco propio de los Kollas es fundamental para comprar a mediano plazo todos los bancos en Bolivia, según Untoja.
El tercer elemento lo expreso como pregunta: ¿Existirán “opresores” aymaras o ricos aymaras? Una consulta de un participante del seminario señaló que él vivió en carne propia las relaciones de explotación en los talleres de bolivianos “indígenas” en Argentina. Empero, desde la perspectiva Katarista, mientras los Kollas no busquemos una autodeterminación económica, quedamos en el papel de víctimas que se victimizan. La oligarquía de izquierda vive cómodamente (viven bien) mientras nos tienen en el papel de pobrecitos, somos su pretexto “revolucionario”. Sobre si hay explotados, pienso que en las actuales condiciones es más importante generar empleo; los empresarios kollas deberían buscar prosperidad, competitividad, autodeterminación y respeto de nuestra Nación, formado un empresariado que brinde oportunidades de trabajo y autodeterminación económica.
Constituirnos en nación fuerte y poderosa como China, Japón, Rusia y EEUU. El capitalismo es un hecho social y económico. Los Kollas deberíamos aprender a jugar con nuestra lógica del ayllu en la globalización. Creo que los japoneses no se hicieron problemas, es el caso del Empresario Japonés Konosuke Matsushita (Fundador de National, Panasonic), quien entendía el papel de las empresas japonesas para constituir la conciencia nacional, el crecimiento económico de la nación y el respeto de los derechos laborales de los trabajadores, no en sentido de contradicción de clases sociales como plantea el marxismo, sino de construcción de la nación.
A decir de Mathusita: “El empresario y el sindicato son, por decirlo así las ruedas de un coche para dirigir la compañía. Si un lado se agranda demasiado, el coche no marcha”; “Japón está en un momento crucial para la restauración del país destruido. El nacimiento del sindicato laboral es muy deseable para reconstruir un Japón nuevo en un verdadera democracia… Unamos nuestras fuerzas para llevar adelante la reconstrucción de Japón”[3]. El mito comunista de esperar a un Robín Hood que roba a los ricos para dar a los pobres, es una falacia; tal mito busca que los pobres sigamos siendo pobres, que los países tercer mundistas sigamos en la pobreza, y esperemos a nuestro héroe o gobierno comunista y/o neoliberal. Para los jaylones, de izquierda y derecha, está bien que seamos pobres “indígenas” para que así nos dirijan. No me gustaría que mis hijos, nuestros hermanos kollas, pidamos limosna o vivamos de la lástima de los blanco mestizos. Me gustaría ver Kollas como empresarios e inversionistas en el siglo XXI.
El cuarto elemento es el de las dificultades de las Microempresas Kollas de El Alto. El hermano Sixto Oscori Mamani mencionó que no existe una política pública de parte del gobierno como verdadero apoyo económico a los microempresarios; tampoco existe una especialización de nuestra gente, y también es una necesidad jugar en el Capitalismo. Cuando escuché al expositor pude entender los problemas concretos de los microempresarios Kollas. El gobierno debería apoyar con una verdadera política pública de inversión en los emprendedores Kollas. El Banco Productivo no está siendo eficiente. Prestar 80 mil Bs con un interés 11.5% no es suficiente para comprar tecnología de punta y convertirse en una empresa. La falta de especialización y la formación de conocimientos que estén a la atura de nuestro tiempo es otro problema. Como decía Untoja, tenemos que piratear la tecnología de otros países para competir.
Para finalizar: las tareas importantes de la juventud Kolla. Debemos acompañar brazo a brazo a los movimientos sociales que se están articulando, a la lógica del ayllu y la competencia. Debemos estudiar la emergencia económica Kolla, hcer trabajos para comprender económicamente este proceso y buscar la descolonización económica y la libertad financiera. Necesitamos salir al exterior para copiar y superar tecnología, también aprender nuestra lengua aymara, quechua y una o dos lenguas extranjeras como el chino mandarín, el inglés, el ruso; consolidar como idea dominante la auto exigencia en la educación, la autodisciplina y la especialización en la sociedad y constituir un proyecto político económico alternativo indianista katarista en el siglo XXI. Estas son la ideas más provocadoras que escuchamos en la UPEA.
Esperamos seguir abriendo espacios para debatir seriamente y no jugar a disfrazarnos de “sabios indígenas”. No esperemos que otros hagan lo que nosotros debemos hacer. Los aymaras y quechuas tenemos retos que afrontar, con toda seriedad, en el siglo XXI.
1 El audio de la conferencia sobre Microempresas y Emprendimientos Kollas puede escucharse en: https:// s o u n d c l o u d . c o m / w i l m i c h u - 1 /microempr e sarios-y -empre nd imie nt oskollas
2 Fernando Untoja ha trabajado el tema del Ayllu desde hace muchos años atrás. Confróntese: UNTOJA, Fernando: “Retorno al ayllu. Una mirada aymara a la globalización; crítica de la economía comunitaria”, Ed. Ayra, Bolivia, 2012.
3 MATSUHSITA, konosuke: “El secreto de mi éxito”, PHP Institute, Japón, 1979, 139.
* Estudia Sociología en la UPEA y es activista Indianista Katarista.
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