Jesús Humerez Oscori
Apuntes sobre el Indianismo Katarista, de Jesús Humerez Oscori*
Introito
A
finales del mes de abril de 2016, se presentó el texto que titula: El
indianismo katarista, una mirada crítica de Pedro Portugal y Carlos Macusaya,
organizado por los jóvenes de la curva del diablo, la fundación Friedrich Ebert
Stiftung (FES) y el periódico digital PUKARA, en la Universidad Pública de El
Alto. Entre los aportes del texto nos centraremos en cuatro elementos.
En
un tiempo denominado “proceso de cambio”,en
el cual se cree que el primer partido
indio es el MAS IPSP con Evo Morales. Sin
embargo, los indios aymaras conformaron el partido político en 1960 en busca
del gobierno indio.
La
investigación de los autores, pulveriza los mitos sobre el indio, y realizan
una contribución interpretativa y critica sobre indianismo y katarismo. La
categoría de “memoria larga” de la socióloga Silvia Rivera, no existe en la
realidad por simplificación de la historia, por otra parte, también,en dicho
evento pudimos evidenciar la influencia indigenista de las ONG en los indios
del Oriente Boliviano y por último el aporte de las mujeres indianistas y
kataristas.
Genealogía
de los partidos indios en Bolivia
La necesidad
de conocer la genealogía de los partidos indios y sus liderazgos, desde su gestación,
formación, división y crisis en una sociedad yestado racializado. El cual debe conjugarse con la
intelectualidad aymara para la lucha actual contemporánea. Para Foucault, la
genealogía es “(…)el acoplamiento que permite la constitución de un saber
histórico de las luchas y la utilización de este saber en las tácticas
actuales”1.
Uno
de los aportes del texto es develar la gestación delos primeros partidos indios
en Bolivia, los cuales fueron el PAN, PIK,
PIAK y PIB2 en 1960 a 1966 y ubicar a los sujetos políticos
concretos. “El documento del PAN nos
permite afirmar que este partido es la primera organización política indianista
katarista del siglo XX”3. Empero, los actores políticos y fundadores
fueron: Gabino Apaza, Felipe Flores, Macario Angles, Alejandro Quispe, José
Ticona, Constantino Lima, Raymundo Tambo, Gerardo Morales, Rosendo Condori y
otros.
Así
mismo, la participación electoral de los indianistas y kataristasque buscaban, no solo gobernarse a
sí mismos, sino gobernar a toda Bolivia. Con el MITKA participa como partido
político en la elecciones nacionales de 1979,donde obtieneel primer diputado
indio: Julio Tumiri. Las divisiones internas forman dos vertientes: La de Luciano
Tapia (MITKA) y la de Constantino Lima (MITKA-1) donde participan en las
elecciones de 1980 divididos en el cual consiguen tres diputados nacionales4.
Con
respecto al primer presidente aymara, fue Laureano Machaca,quien en 1956(anterior
a Evo Morales)tenía un proyecto de gobierno indio radical, en el cual los indios no podían ser gobernados por las
minorías blancoides.En ese sentido, mencionan los autores: “Machaca se proclamó
presidente aymara e instauro su propio gobierno en toda la región. Los
indígenas asumieron las funciones de alcalde, subprefecto, jefes policiales, y aduaneros,
intendente, corregidor…”5.
Contra
historia, crítica a la memoria larga y el pachamamismo
La
vulgarización de la “memoria larga” de Silvia Rivera, muy difundida en círculos
intelectuales de EEUU y en las organizaciones sociales, queda vacía mientras no
ubica a los sujetos racializados concretos mediante la contra historia. Macusaya
critica de manera enfática: “Pero, no hay una memoria que permanezca en estado
latente. La memoria es siempre objeto de trabajo para generar vínculos
identitarios y no está escrita en piedra”6.
La
contra historia es la crítica de la historia, en la cual los actores concretos
investigan y escriben su historia. Por los cual: “(…)los pueblos las personas
mayores acuden a los jóvenes para saber, por ejemplo, de Tupaj Katari. No es de
extrañar que los indianistas y kataristas, se hayan dedicado mucho a trabajar temas de historia, pues no
había memoria larga”7 indica.
El
pachamamismo como instrumentos de dominación y folklorizacion del indio, a so
pretexto de la armonía con la naturaleza, es un discurso hecho por la
intelectualidadde la casta blancoide. En este sentido los autores clarifican
que: en 1978, en la prensa Boliviana en dos pequeñas notaspublicaron.Primero,
vida sin lucha y el segundo la cita del cacique Seathl donde menciona una
exagerada folklorizacion y un modelo del buen salvaje.De la cual surge una
hipótesis de que tal discurso del cacique, tiene probabilidades de ser una
quimera8.
Influencia
de las ONG’s indigenistas en el indio del Oriente
Al
escuchar la exposición del director del CEJIS,
HernánÁvila, pude evidenciar los límites teóricos de los indios del
oriente boliviano. Para Ávila, no existen actores concretos de lucha anterior a
los 90, ya que el expositor se remonta a la marcha por la dignidad. Cabe
preguntamos ¿los indios del oriente no tuvieron un antecedente de lucha
anterior a los 90?, como lo fueApiguaiquiTumpa y otros.“En la marcha del 90 es
un hito, con el que se gobiernan los pueblos indígenas de alguna manera de
actores sociales, lo que nos muestra esta movilización es una interpelación al
estado, para su incorporación y reconocimiento”9 dijo.
En
suexposición parece no haber revisado de manera total el texto, porque no entendíala
diferenciación entre indianismo e indigenismo. También la influencia delasONG’s
en el discurso de lo indígena ha calado enHernánAvila que indico: “en los
indígenas de tierras bajas existe una gran diversidad, no es homogénea en
términos organizativos en términos lingüísticos en términos de relación con el
estado…”10.
Empero,
todo el discurso se alineaba al indigenismo de las ONGs, como integración del
indio a vida nacional y una literatura del buen salvaje escrita por los no
indios. Los indígenas de tierras bajas no tienen un grupo intelectual que investigue
su historia, su sociedad y edifiquen una contra historia critica a la historia escrita
por antropólogos extranjeros.
La
dominación simultánea y la luchade mujeres indianistas kataristas
Las
mujeres indias conviven una dominación simultánea por ser indias y mujeres.Las
mismastambién buscaron hacer historia como es el caso de Tania Cruz cofundadora
del PAN y el PIB en un tiempo donde la
mujer india estaba subalternada en la política y sociedad. Los autores resaltan: “(…)
en esa época la moda del chacha warmi, que empezó en los años de la década de
los ochenta”. Otra mujer, la india Domitila Quispe, en el sur del Perú habría
expresado la frase conocida: “Si indio ha sido la palabra con la que nos han oprimido,
indio ha de ser la palabra conla que habremos de liberarnos”11.
El
machismo de los indianistas y kataristas no es más que una reproducción social
de su tiempo. Fue el caso de Laureano Machaca quien: “…hubiera sido una mujer
quien habría capturado a Machaca y lo habría conducido al pueblo en
calzoncillos, que parece destinada a desmerecer al héroe-machismo andino
obliga- una captura realizada por una mujer es ignominia”12. Este
problema sociales arrastrado hasta el día de hoy, como fue el caso provincia
Pacajes (La Paz) donde el alcalde de Caquiaviri Bruno Alvarez fue vestido con
manta y pollera por falta de obras.
Reflexiones
finales
Si
bien, es cierto que la presente producción intelectual no da un modelo social
para la liberación. Como indica Felipe Quispe: “(…) este libro no es ideológico
es de información, no está dando una líneapolítica, no está una corriente por
donde vamos a ir, el modelo nuestro es un paradigma…”13.
Cabe
resaltar, que los aportes del texto nos abreun campo de investigación sobre
indianismo y katarismo contemporáneo en la construcción de la contra historia y
la lucha por el poder político. El estudio de la nueva generación de jóvenes
indianistas y kataristas son pendientes de investigación como indican los
autores.
Asimismo,
esta investigación tiene contenido político e ideológico, ya que el texto nos
devela las contradicciones internas entre indianistas y kataristas como actores
racializados que forjaron la historia para transformar el presente y las
relaciones de poder. Haciendo una analogía con el texto de Fausto Reinaga, de
la Revolución India enciende la llama de fuego
para la movilización y la toma del poder político kolla.
*Estudia sociología en la Universidad Pública de El Alto (UPEA), y es miembro del grupo MINKA.
1
Foucault, Michael (1975). Genealogía del racismo. Argentina: Altamira.
2 PAN
(Partido Agrario Nacional), PIK (Partido Indio del Kollasuyu), PIAK(Partido
Indio de Aymaras y Keswas), PIB(Partido Indio de Bolivia).
3 Portugal,
Pedro; Macusaya, Carlos (2016). El indianismo y Katarismo, una mirada crítica.
La Paz, Bolivia, p. 120.
4 Ibid.,p.
404-491.
5Ibid.,
p. 107.
6Macusaya,
Carlos(2014). Desde el sujeto racializado. La Paz: Minka, p. 143.
7 Ibid.,
p. 143.
8
Portugal, Pedro; Macusaya, Carlos (2016). El indianismo y Katarismo, una mirada
crítica. La Paz, Bolivia., p. 46.
9 El video de la presentación
de libro puede ser vista en: https://www.youtube.com/watch?v=YyoCZKEZKFc
10 Ibid.
11Portugal,
Pedro; Macusaya, Carlos (2016). El indianismo y Katarismo, una mirada crítica.
La Paz, Bolivia, p. 57-58.
12Ibid.,
p. 109.
13 El video de la
presentación de libro puede ser vista en: https://www.youtube.com/watch?v=YyoCZKEZKFc

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