La invención de la tradición: Sobre el primer grito libertario el 25 de mayo en Chuquisaca y la gesta libertaria del 16 de julio en La Paz
Jesus Humerez Oscori *
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Desde la educación tradicional nos enseñaron que el 25 de mayo de 1809 es el primer grito libertario de América, asimismo, cada 16 de julio en nuestra ciudad se recuerda el aniversario de la “gesta libertaria del 16 de julio (de) 1809 en La Paz”. Eso es lo que se inculca en las unidades educativas del país.
En La Paz, cada 16 de julio recordamos esta fecha cívica, en las unidades educativas, en las zonas y en los barrios se desfila con teas conmemorando la “Gesta libertaria” además en estas reminiscencias aparece la figura de Pedro Domingo Murillo, quien según la tradición indicó: “Compatriotas, yo muero, pero la tea que dejo encendida ya nadie la podrá apagar”, frase que no existe en ningún documento histórico que lo corrobore, por tanto, es una invención de los criollos paceños del siglo XIX para hacer frente a sus similares de Sucre (Chukiwanka, 2016).
¿Primer grito libertario en el 25 de mayo de 1809?
Haciendo un análisis histórico y sociológico, el 25 de mayo en Chuquisaca y el 16 de julio en La Paz no pueden considerarse como los primeros gritos libertarios y de independencia, pues se desconoce los levantamientos revolucionarios de los hermanos Katari (1779), Tupaj Amaru (1780) y Tupaj Katari-Bartolina Sisa (1781-1783).
Según el amawta Fausto Reinaga cada movimiento social indio tuvo su propio programa político, algunos más radicales que otros (Reinaga, 2008), por lo que, el año 1781 se puede considerar como la primera guerra de independencia contra el yugo español, debido a que existió un carácter revolucionario y contestatario al sistema dominante (Puente, 2018). A consideración del historiador Boleslao Lewin, el movimiento rebelde de Tupaj Amaru, y también de Tupaj Katari hicieron temblar el régimen colonial español (Lewin, 2010).
Posterior a los levantamientos revolucionarios contestatarios, en 1809 el 25 de mayo en la ciudad de Chuquisaca surge levantamientos de parte de los criollos y mestizos los cuales tuvieron influencias políticas externas como: la independencia de las colonias inglesas (1776), la revolución francesa (1789), la invasión francesa a España, con la que produjo la decadencia de la Audiencia (1807).
En enero de 1809 surgió un rechazo a las pretensiones de Carlota Joaquina y se proclamó fidelidad al rey Fernando VII. Manuel Zudañez, probablemente, redacto un acta condenando a Pizarro y Moxo mostrando su aversión al virrey Liniers. Uno de los pasquines que circulaban en Chuquisaca señalaba:
“Viva Fernando VII la Audiencia es nuestra junta no la de Sevilla abajo con Carlota y sus traidores”.
El 25 de mayo de 1809, García León y Pizarro (presidente de la Audiencia), ordena a arrestar a los conspiradores, como a los oidores y a los hermanos Manuel y Jaime Zudáñez, llevándolos a la cárcel de la Audiencia, razón por la cual, empezaron a realizar un pequeño motín civil, gritando en las calles: “Viva Fernando VII”. Este grupo se dirigió a la casa del arzobispo pidiendo la libertad de Zudañes, tomando preso a Pizarro a quien casi lo linchan y el arzobispo Moxo quien logra escapar de la condena.
Critica al proceso del 25 de mayo en Chuquisaca
El 25 de mayo no tiene una aproximación de revolución en términos de transformación, de desconocimientos a las autoridades y la independencia total de España. Según el historiador, Rolando Costa, ninguno de estos actos tuvo por objeto la independencia, sino por el contrario tuvo una adhesión y fidelidad al rey Fernando VII. Además, en el Acta de la Junta General no hay mención a la libertad, ni a la independencia que fue redactada por Jaime Zudañes(Costa, 2017).
Bajo esos datos históricos y parámetros sociológicos las acciones ocurridas el 25 de mayo en Chuquisaca fueron una invención histórica, no existió una revolución ni se dio el primer grito libertario, sino que estas consideraciones “históricas” fueron impuestas por la intelectualidad criolla-mestiza y los grupos de poder local, de modo que, en 1885, el Consejo Municipal publicó en Sucre un folleto titulado: “La primera revolución de la Independencia o sea Chuquisaca en el 25 de mayo de 1809”. Posteriormente, en 1975, el Dr. Emilio Fernández publicó La revolución del 25 de mayo de 1809, auspiciado por el Comité Nacional del Sesquicentenario; por último, Estanislao JustLleo publicó “Comienzos de la Independencia en el Alto Perú. Los sucesos de Chuquisaca”. Todos estos trabajos tenían como objetivo construir una historia ideológica, no basada en los hechos reales, sino dar conocimiento a que en Sucre se dio el primer grito libertario con características de una Revolución, olvidando toda una historia de revolución de parte de los indios.
El 16 de julio en La Paz
Los conflictos en La Paz se dieron básicamente por defender los derechos del rey Fernando VII, en contra de Carlota y el nuevo orden napoleónico.
Uno de los personajes vitales de los actos del 16 de julio es Pedro Domingo Murillo, quien estudió en Cusco y Chuquisaca, fue azoguero y propietario hacendado con rango de privilegio por ese entonces (Pacheco, 1984), tenía como pasado haber actuado contra el gran levantamiento revolucionario de Tupaj Katari en 1781, donde Murillo había prestado sus servicios al ejercito real y era enemigo de los indios (Chukiwanka, 2016),(Apaza, 2008). El 16 de julio de 1809, se inició un levantamiento con los gritos: “Viva Fernando VII”, “Mueran los traidores”, además, acusando a las autoridades españolas de “Carlotistas”.
Según la historia tradicional, el 24 de julio se conformó la Junta Tuitiva, de la misma manera, se hizo en España; se buscó organizar una Junta en La Paz, bajo la fidelidad del rey cautivo, el cual sirviera como un poder alternativo, donde Pedro Domingo Murillo, es nombrado jefe militar y Pedro Antonio Indaburo como segundo, también, doce vocales y tres representantes indígenas: uno por Sorata, otro por Yungas y otro por Omasuyus, aunque estos últimos actuaron de manera subordinada cuyo afán fue la inclusión.
Critica a la insurrección del 16 de julio
Los criollos de La Paz estaban cansados de la humillación de los españoles, que los consideraban inferiores y con menores derechos, razón por la cual los criollos en su Proclama de la Junta señalan que: “…hemos guardado un silencio bastante parecido a la estupidez que se nos atribuye por el inculto español…”.
También, es contradictorio, que en 1781 cuando existió el levantamiento revolucionario de Tupaj Katari y Bartolina Sisa, varios de los criollos estaban en contra de los indios y a favor de los españoles. Es posible que los criollos no se sentían identificados con esa revolución y más aún si no estaban a la cabeza. Aunque posteriormente se dieron cuenta que era propicio romper las cadenas de los españoles, lo que iba a permitir mayor poder e ingreso económico para los criollos.
Según el investigador Javier Mendoza (1997), Mariano Michel, enviado por los insurrectos de La Plata, lleva la versión original de La Proclama de La Plata a La Paz. En SicaSica es entregada a José Antonio Medina. La versión traída por Michel es modificada, donde todas las expresiones del rey son eliminadas, en su lugar se coloca: “sacudir el yugo tan funesto”. Entonces, se trata de una versión radicalizada por Medina.
Asimismo, fueron los editores de 1840, quienes modificaron la Proclama escrita por Medina, como si fuese escrita por Murillo, con el fin de realzar la figura del protomártir Pedro Domingo Murillo (Mendoza, 1997). Además, según la investigación del historiador Javier, la firma de Pedro Domingo Murillo en la Proclama de la Junta Tuitiva, está claramente calcada y reproducida, incluyendo la rúbrica. Esta afirmación fue ratificada por Ernesto Sanjinés, quien afirma que la proclama de la fecha 16 de julio firmada por Murillo y algunos miembros de la Junta es apócrifa, además afirmando que, cuando estaba en Lima pudo conocer la copia fotostática de este último documento (Sanjinez, 1946).
Por último, en el Plan de Gobierno no hay ni una sola expresión en contra del gobierno español, y la palabra independencia está ausente en el texto. Entonces, en la Junta Tuitiva de La Paz todavía existe una fidelidad al rey, debido a que, en ningún momento se escribe la palabra independencia, y ni establecieron públicamente su voluntad de formar una república independiente de España, asimismo, Mendoza añade que, la Proclama es un producto social elaborado por las clases cultas y las elites de poder quienes tenían por objetivo mantener viva la conciencia ciudadana de un primer grito de la independencia paceña (Mendoza, 1997).
Reflexiones finales
Para finalizar, es necesario investigar los diferentes hechos históricos de Bolivia, para no construir un imaginario de invención de la tradición; es lo que hacemos cuando salimos con las teas encendidas cada 16 de julio, sin saber realmente que buscaban estos personajes, o gritamos diciendo: “viva el primer grito libertario en Chuquisaca”. Es necesario descolonizar la historia de nuestro país, y tener mayores evidencias históricas en base a investigaciones y no solo a invenciones de grupos de intelectuales regionales.
Más allá del fervor cívico de una comunidad como un acto de constructo social el cual es producto de la participación de ciudadanos paceños y sucrenses de varias generaciones. Esto se puede leer en los textos educativos del nivel primario y secundario que son fiel reproducción y legitimación de la invención de la tradición, ya que, no se cuestiona, ni mucho menos se investiga. Por tanto, es un mito histórico que se ha construido, el cual debe ser examinado de manera rigurosa y critica para descolonizar nuestra historia. Es necesario develar los mitos históricos que por muchos años nos han enseñado en la educación formal, posteriormente se pedirá quitar los monumentos de Pedro Domingo Murillo y la Proclama ubicadas en el centro político de la ciudad de La Paz.
* Es sociólogo aymaray activista indianista-katarista.
Referencias
Apaza-Calle, I. (7 de Julio de 2008). Pedro Domingo Murillo y la rebelión katarista de 1781. Obtenido de PUKARA: http://www.periodicopukara.com/pasados/pukara-33-articulo-del-mes.php
Chukiwanka, I. W. (13 de Julio de 2016). Tiro Fijo . Obtenido de https://issuu.com/gobiernoindio/docs/el_tirofijo_n___13-julio_2016
Costa, R. (09 de Abril de 2017). Sobre los acontecimientos del 25 de mayo de 1809 en Chuquisaca. Página SIETE, pág. 10.
Lewin, B. (2010). Tupác Amaru . Lima: Omegalea.
Mendoza, J. P. (1997). Mesa coja. Historia de la Proclama de la Junta Tuitiva del 16 de julio de 1809. La Paz y Sucre: PIEB/sinergia.
Pacheco, M. (1984). Resumen de la historia de Bolivia. Oruro: Alea Ltda.
Puente, R. (2018). Recuperando la memoria. Una historia critica de Bolivia. . La Paz: La Libre.
Reinaga, F. (2008). La revolucion india. La Paz: WaGui.
Sanjinez, E. (5 de Mayo de 1946). La proclama de la junta Tuitiva. El Diario, pág. 1.

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1 Comentarios
¿Respecto a Chuquisaca no te merece un comentario sobre el Silogismo Chuquisaqueño y otro pasquin que no mencionas como los dialogos entre Atahuallpa y el rey Fernando VII atribuido a Bernardo Monteagudo? Por otra parte ¿Las rebeliones indígenas que precedieron al 25 de mayo pueden ser consideradas como una revolución? La independencia de Bolivia fue un proceso y en Chuquisaca para el contexto social de entonces no podias empezar diciendo que querias independencia pero el ideal de autogobernarse estaban marcadas el cual se esparció y con ello se logro la independencia.
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